“El Padre De Frankenstein”Christopher Bram
Entramos de nuevo en una novela biográfica, en este caso la historia de James Whale, un hombre que salió de la miseria de su Inglaterra natal para conocer las mieles del éxito en el Hollywood de los años treinta. Whale dirigió la primera de las películas que se hicieron sobre el monstruo de Frankenstein, y vivió una vida de molicie en la que la homosexualidad y el gusto por los jovencitos no le fueron extraños. De esta novela se ha hecho una adaptación cinematográfica que tiene algo de moralina, moralina que desaparece totalmente cuando no ahonda en un texto que no viene sino a confirmar que Whale hacía lo que le daba la gana y cuando le daba la gana. Se ha dicho por ahí, y con razón, que la novela recuerda a la película “El crepúsculo de los dioses”, por cuanto refleja los últimos meses de vida de Whale, cuando vivía solo y olvidado en una mansión de Hollywood, convertido en un anciano enfermo y anclado al gusto por los jóvenes, con uno de los cuales tuvo una última oportunidad, oportunidad que es la que da la excusa para la construcción de esta historia de amor imposible entre el viejo aristócrata y un jardinero apuesto y semianalfabeto con quien el ex director intentará tener su crepuscular y último encuentro sexual. Puede que algunos de ustedes hayan visto la película, pero, como suele suceder en estos casos, el libro queda muy por encima de la versión fílmica de la misma historia. Anagrama se marca un tanto con la edición de esta novela, si bien no quiero dar la impresión de que estemos ante una obra maestra ni nada por el estilo. Lo cierto es que la anécdota del viejo verde no da para mucho, para qué nos vamos a engañar, y lo que hace Bram en ella es tejer un argumento simple y nimio alrededor de los deseos contrapuestos y hasta excluyentes de dos personas distintas hasta el extremo: un viejo y rico de educación y modales exquisitos, y un joven pobre y barriobajero. Un cóctel explosivo, oigan.
1 comentarios:
Ya sabes lo que te dije, Emilio, de esta novela y de su película en el.aleph. Lo sostengo todo.
Prometo leerla y sigo empeñado en que la película no es tan mala, cojones, y de homófoba nada, que la protagoniza uno de los maricas más ilustres de Hollywood. ¡Gandalf!
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