“Santelices”José Donoso
José Donoso saltó a la fama a principios de los setenta con la publicación de “El obsceno pájaro de la noche”, novela que a mí me parece bastante sobrevalorada, razón por la que me quedo con este cuento, publicado en el mismo tomo que el cuento de Reinaldo Arenas que comentábamos por aquí, “Bestial entre las flores”, en el segundo volumen de “El cuento hispanoamericano” de la editorial Castalia. “Santelices” es la historia de un oficinista que colecciona recortes fotográficos de gatos que guarda en una caja debajo de la cama, y a los que echa un vistazo cuando llega a la casa donde le tienen alquilada una habitación. En la casa vive una solterona con su padre, que es un pobre viejo alelado. La solterona tiene pretensiones con Santelices, pero Santelices es uno de esos hombres que han nacido para ser libres… aunque su vida discurra en una prisión: del trabajo a la casa (que no es suya) y de la casa al trabajo. La única vía de escape de Santelices son los gatos fotografiados en las revistas que él recorta y acaba pegando con chinchetas en la pared de su habitación, hasta que la solterona se entera y le arma la de Dios es Cristo. “Santelices” es un cuento perfecto para ser releído una y otra vez, un cuento en el que parece no suceder nada, pero que alberga un final imprevisto que le da una dimensión nueva a toda la narración. “Santelices” es el símbolo de la rebelión, de los hombres hartos de obedecer a todo lo que les ordenan, ese tipo de hombres en el que todos alguna hemos temido convertirnos: fracasados de vida gris, solitarios o, peor aún, gente acompañada de personas con las que no tenemos nada en común pero a las que soportamos porque nos da un terror atroz quedarnos solos con nosotros mismos y nuestros pensamientos. Leed, por favor, esta pequeña obra maestra del cuento hispanoamericano. “Santelices” es una joya que puede figurar al lado de los mejores cuentos de García Márquez, Carlos Fuentes, Julio Cortázar o Juan Carlos Onetti.



